Los cristianos informan que en Cuba solo disponen de dos horas de electricidad al día.
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La escasez de alimentos y los constantes cortes de electricidad han provocado una ola de protestas en Cuba en los últimos días.
Según la misión de Puertas Abiertas Brasil, las protestas callejeras ya duran más de tres semanas en el país comunista.
El lunes (16), los residentes de La Habana realizaron un "panelazo", golpeando ollas y sartenes para protestar contra los apagones, que dejaron a unos 10 millones de cubanos sin electricidad.
“El golpeteo de ollas y sartenes no cesa”, dijo Gregorio, un pastor cubano, a Open Doors.
Según la misión, los cortes de luz y la escasez de alimentos y medicinas han afectado a numerosas iglesias y familias cristianas. "La mayoría de la gente solo recibe unas dos horas [de electricidad] al día", dijo Gregorio.
En varias regiones fuera de la capital, los apagones pueden durar entre 22 y 24 horas y afectar al 60% del país, según Infobae.
Los huevos cuestan más que un salario.
La crisis económica ha afectado las necesidades básicas de la población. Cuba también enfrenta escasez de combustible, donde un litro de gasolina cuesta dos salarios mínimos.
Además, los precios de los alimentos siguen subiendo. "Los huevos han llegado a costar más que el salario de un mes", informó Luis, un pastor que ayuda a comunidades vulnerables del país.
La escasez de combustible ha afectado la producción y el transporte de alimentos. Los estantes de los supermercados están casi vacíos y muchas familias pasan hambre.
“Algunas familias se acuestan sin cenar y se levantan sin desayunar, y muchos niños faltan a la escuela porque el hambre los vence incluso antes de llegar”, comentó el pastor Gregorio.
Servicios suspendidos
Los cortes de luz siguen afectando la seguridad de las iglesias cubanas. "Sin electricidad, las iglesias se convierten en blancos fáciles para los ladrones", explicó el pastor Luis.
Muchas congregaciones tuvieron que suspender los servicios vespertinos y contrataron vigilantes nocturnos.
En medio de la crisis, las iglesias están ayudando a los necesitados incluso con recursos limitados. «Nos levantamos a las tres de la mañana, incluso agotados, para preparar comidas. Claro que la situación nos afecta, pero estamos llamados a servir», declaró Gregorio.
La crisis energética también está perjudicando el suministro de agua del país. Alrededor del 80% del sistema hídrico cubano depende de la electricidad, dejando incluso a los hospitales sin agua.
"Los días sin agua ni electricidad hacen que la vida sea casi imposible. La gente se está muriendo porque no hay medicamentos ni suministros", dijo Luis.
Laura*, integrante del equipo de Puertas Abiertas en el país, describió el caos en Cuba: “Los apagones recurrentes dificultan la comunicación y la respuesta ante emergencias en todo el país. La verdadera magnitud de la situación solo se conocerá cuando se restablezca el suministro eléctrico”.






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