Se recupera un niño que había sido declarado muerto tras ser hallado en la piscina.
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- hace 4 días
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El caso, confirmado por la policía local y recogido por medios diferentes medios y la revista 'People', permanece bajo investigación.
La cadena de hechos que se registró en menos de seis horas: rescate, declaración de fallecimiento y posterior notificación de que el menor estaba con vida.
La cronología: del rescate al anuncio inesperado
De acuerdo con el Departamento de Policía de Gilbert, citado por un medio local , agentes y bomberos acudieron el pasado 8 de febrero a las 5:35 p.m. a una vivienda cercana a la cuadra 3000 de East Arris Drive, en las inmediaciones de Higley y Chandler Heights, tras recibir un reporte de ahogamiento.
En el lugar encontraron a un menor que había pasado un tiempo no determinado dentro de la piscina del patio trasero. El personal de emergencia aplicó medidas de salvamento —procedimientos médicos de urgencia destinados a restablecer funciones vitales— antes de trasladarlo a un hospital local.
Según el reporte policial, el niño fue declarado muerto a las 6:20 p.m.
Sin embargo, horas después, poco antes de las 11:30 p.m., el Departamento de Policía de Gilbert fue notificado de que el menor mostraba signos vitales. Las autoridades informaron que fue trasladado en helicóptero a otro hospital del Valle para recibir tratamiento adicional.
“El niño mostraba signos vitales”, indicaron las autoridades a medios locales, precisando que se espera que sobreviva. Su identidad y edad no han sido reveladas.
La revista 'People' citó declaraciones del médico de emergencias Frank LoVecchio, quien explicó que en situaciones como esta el personal médico debe ser “extremadamente cuidadoso” al momento de declarar el fallecimiento de un menor.
“Se quiere estar absolutamente seguro — comprobar que la temperatura sea adecuada, que no haya latido, movimiento ni presión arterial”, señaló. Añadió que, a su juicio, “algo falta en la historia”.
El especialista planteó como hipótesis que el niño pudo haber estado muy frío al ser sacado del agua, lo que habría provocado un pulso débil y difícil de detectar. Este fenómeno puede ocurrir en casos de hipotermia, cuando la temperatura corporal desciende significativamente y las funciones vitales se vuelven menos perceptibles.
Sobre el desenlace, LoVecchio afirmó que el caso es “absolutamente un milagro”, aunque reconoció que resulta “algo difícil de creer”, y agregó: “Nunca digas nunca en medicina”.






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